A la llegada del equipo de fútbol del Rayo Vallecano, los ganaderos derramaron varios cántaros de leche al suelo y mostraron varias pancartas alusivas a la situación económica por la que atraviesan.
Preguntado sobre si a pesar de los impagos continuaba confiando plenamente, como afirmó la semana pasada, en la familia Ruiz-Mateos, el capitán rayista guardó silencio unos segundos y después dijo: «Por el bien del equipo vamos a seguir luchando».
La Fiscalía solicitó ayuda a la Policía para averiguar cuál ha sido el destino del dinero procedente de los pagarés, que suscribieron cerca de 5.000 inversores.