Un médico del Papa admite por primera vez que Juan Pablo II padece parkinson
El ortopedista del Vaticano confiesa su preocupación por la salud del Pontífice, al que recomienda descansar «Me preocupo mucho cada vez que el Papa viaja, o cuando se siente cansado durante una ceremonia oficial». El ortopedista italiano Gianfranco Fineschi se convirtió, con estas palabras, en el primer miembro del equipo médico de Juan Pablo II en reconocer públicamente lo que parecía obvio a los ojos de todo el mundo, pero que el Vaticano se empeñaba en ocultar: el Papa tiene parkinson. Fineschi señaló ayer, en una entrevista concedida a la revista italiana «Oggi», que el Pontífice «debe pararse y descansar».
P. VEGAS / R. ROMAR