Para este organismo se pretende «menoscabar» su independencia y fiscalizar de forma ilegítima su actividad «en un intento de desarticular cualquier contestación a la política de la RFEF y su presidente»
El club madrileño acusó a los locales de provocar y exagerar a la vez que resaltó que su delegado solo «señaló» a Iago Martínez «con el infortunio de que le tocó en la cara»