Los ganaderos, preocupados por los efectos del exceso de agua que, junto al frío, frena el crecimiento de la hierba, retrasando el ensilado y la siembra del maíz
Las rachas de viento alcanzaron los 128 kilómetros por hora en Punta Candieira, en Cedeira, y en Aldea Nova, en Narón, cayeron 22,2 litros de agua por metro cuadrado