El entrenador reconoció que los principales errores cometidos por sus jugadores en el estadio de Riazor se han producido en las tareas de contención, fallos que le han costado diez goles en los encuentros que disputó ante sus aficionados.
El preparador deportivista todavía piensa en objetivos más ambiciosos que los de la permanencia, por la que luchan equipos como el Murcia, al que se enfrentan mañana.