01 nov 2001
La generosidad no se olvida
Las asociaciones de Baio celebrarán el domingo un acto para recordar al arzobispo Maximino Romero Maximino Romero, un hombre grande y sencillo a la vez, quería que, a poder ser, lo enterrasen en su pueblo natal, Baio. Sólo pedía que lo sepultasen «en la desnuda tierra, con una simple y humilde lápida de piedra». El pasado lunes se cumplieron cinco años de su muerte. Ésta acaeció cuando viajaba en avión desde Roma, donde fue arzobispo muchos años, hacia su tierra soneirana. Ahora, las asociaciones de Baio quieren recordarlo y tener presente la generosidad que tuvo con los suyos. El acto será el domingo.
REDACCIÓN