Un prelado reconocido por el Papa
El ribeirense Francisco Landeira Sevilla, que fue obispo de Murcia, participó activamente en las sesiones del Concilio Vaticano I En 1869, el obispo de Murcia, el ribeirense Francisco Landeira Sevilla, se desplazó a Roma atendiendo a la llamada del papa Pío IX, para participar en el Concilio Vaticano I cuando la capital trasalpina estaba asediada por las tropas italianas que culminaban así el proceso de unificación del país. Las cualidades y la activa participación de Landeira, que asistió a todas las sesiones conciliares y firmó todas las actas de los debates de los cónclaves, no pasaron desapercibidas para el sumo pontífice que honró al ribeirense con las distinciones de prelado doméstico de su santidad, asistente al sacro solio pontificio y noble romano.
DANIEL BRAVO CORES