El Ejército congolés perpetra abusos, mientras que el FDLR incrementa sus represalias contra los civiles por esta ofensiva, puntualiza la organización.
Francisco Otero coordina el equipo de Médicos Sin Fronteras en Yemen, en el convulso golfo de Adén, donde han atendido este año a 5.000 refugiados. Otro drama olvidado