El pasado julio, el magistrado ordenó la busca, captura e ingreso en prisión para la extradición de los tres militares americanos imputados en la muerte del cámara de Telecindo, que falleció en Bagdad en el 2003.
Ha pedido además autorización al Consejo General del Poder Judicial para viajar a Irak entre octubre y noviembre próximos para la inspección ocular de los lugares de los hechos.
El tribunal corrige a la Audiencia Nacional y dice que no cabe la «legítima defensa» que alegaba EE.UU. cuando sus soldados violaron en Irak las normas básicas del Derecho de la Guerra.
«La responsabilidad penal es puramente personal, si bien no puede surgir del mero apoyo político o logístico de acciones bélicas», añade el TS en la sentencia por la que ordena a la Audiencia Nacional que reabra la investigación.