El 061 muestra en un simulacro su dispositivo de respuesta ante una catástrofe nuclear El muelle de Oza se convirtió ayer en un auténtico campo de guerra. Una nube de humo simuló la explosión de un agente químico que se descargaba desde un barco a una cisterna. Los alumnos de la enfermería simulaban grandes quemaduras y problemas respiratorios. La alerta fue recibida por el 061. Sus equipos, apoyados por los servicios municipales, portuarios, Cruz Roja, Protección Civil, Guardia Civil y Xunta, demostraron la buena salud del operativo para solventar una catástrofe.
E. MOUZO