El bergantín portugués fue ayudado por el Villena y, mientras estaba fondeado a la espera de pagar el remolque, un marinero auxilió a dos jóvenes que estuvieron a punto de ahogarse
Un cúmulo de negligencias, infortunio y adversidad meteorológica se llevó el barco al fondo del océano en 1978, en la parte exterior de las islas. Solo se salvaron nueve tripulantes del congelador