04 jul 2000
Un vacío legal facilita la obtención de información a través de la basura
Una empresa gallega emite certificados de destrucción total de documentos Uno es lo que tira. O al menos eso dicen los sociólogos. Si es cierto, cada gallego se arriesga, día sí y día también, a que lo conozcan. ¿Cómo? Basta con hurgar un poco en su basura: facturas, pruebas médicas, cartas de amor... un sinfín que diariamente pesa mil gramos. La semana pasada, los parlamentarios socialistas exigieron explicaciones por la aparición de documentos clínicos en un vertedero de Pontevedra. ¿Quién vela para que los residuos permanezcan en el ámbito de lo privado?
M. CHEDA