Un dispositivo de casi 1.500 efectivos de la Guardia Civil vigila que los peregrinos tengan un viaje tranquilo a lo largo de las rutas jacobeas a su paso por Galicia
Queda pendiente de conocer el resultado de los análisis realizados del agua del arroyo, para comprobar si el olorante que llegó a él pudo tener algún impacto medioambiental.