La moderna expresión «hacer un simpa», que con tanta frecuencia aparece últimamente en nuestras páginas, hereda el espíritu picaresco que envolvía muchas noticias de sucesos del periódico en sus años aún decimonónicos. Titulares con referencias a «comer de gorra», «ser un fresco» o «dar el sablazo» remitían a historias no pocas veces rocambolescas en tiempos en los que La Voz tenía una sección llamada «Vivimos de milagro». Veamos por qué.
Jesús Flores