Quedaron en libertad tras ser arrestados en Madrid en una investigación que duró meses. Se dedicaban a dar golpes por toda España entrando en negocios haciendo butrones y desconectando las alarmas
Ambos pertenecen presuntamente a una organización criminal de trata de seres humanos que transportó de forma ilegal a 14 personas y las obligó a lanzarse al mar cuando fueron detectados por las fuerzas del orden