La policía dio con el supuesto asesino la madrugada siguiente al crimen oculto en el acuartelamiento Sánchez de Aguilera, ya desafectado de usos militares
El recluso, que pretendía introducir en el centro penitenciario heroína, cocaína, cannabis, metadona, Trankimazín y Tranxilium, aseguró que era para consumo personal