Los padres del vencedor del «Gran Hermano» apenas hablaron con él seis minutos y no lo verán hasta la semana próxima Tres meses encerrado en una casa podría ser el inicio de una locura para muchas personas. Para el vencedor del «Gran hermano», el gallego Javito, sólo ha sido el primero de sus encierros. Ahora, comienza el segundo. Ayer sus padres no pudieron dialogar con él más de seis minutos, dos en el plató y cuatro, tras pedirlo por favor, en los estudios de Telecinco. Después, Javito se fue a dormir a un hotel acompañado por su hermano, que lo abandonó por la mañana. Ahora, su familia y sus amigos no lo verán hasta la próxima semana. Dos exclusivas con sendas revistas del corazón tienen la culpa. Javito empieza su nueva vida.
GABRIEL RIVERA