Forjado en la cantera del Celta, su buen trato con el balón y su capacidad para iniciar el juego desde atrás se ciñe como anillo al dedo al equipo de Luis Carro
El portero fue el único jugador de la nómina blanquiazul que disputó los cuarenta partidos de la temporada y que estuvo sobre el césped los 3.600 minutos de la competición