TERCERA DIVISIÓN
El jugador del Lalín regresó de Valencia con la moral baja al no haber debutado en la Copa Regiones UEFA Guerreiro regresó de Valencia con la moral por el suelo. El media punta rojinegro partió, en compañía de su compañero Enrique, con la mochila repleta de unas ilusiones que el técnico de la selección gallega, Ángel Vales, se cargó de un plumazo. El entrenador, haciendo gala de un escaso tacto, dejó al jugador de Arxiz en el banquillo durante los dos encuentros del campeonato al lado del portero del Xove Lago, José Manuel. El lalinense, como es lógico, quiere olvidar la triste experiencia cuanto antes.
XABIER OTERO