Las encuestas y los primeros resultados en los países que ya han cerrado las urnas apuntan a que los europeos usarán el voto para castigar a la clase política
El primer ministro británico sufrió un nuevo revés tras el cierre de los colegios electorales la pasada noche cuando un tercer ministro de su Gobierno, el de Trabajo y Pensiones, James Purnell, anunció en carta a dos periódicos que dejaba el puesto.
Los resultados de las europeas, que no se conocerán hasta la noche del domingo, vaticinan un descalabro absoluto para los laboristas, que podrían quedar incluso por detrás del antieuropeo UKIP.
Están entre 17 y 19 puntos por detrás del Partido Conservador liderado por Cameron. Si las elecciones previstas para el 2010 se celebraran ahora cosecharían una derrota histórica.