El ciclista, que en el 2013 fue el primer ciclista africano en vestirse de amarillo en la ronda gala, se impuso con autoridad al belga en la meta de Broude
Caída con uno de los favoritos para la victoria final y de parte del equipo Ineos involucrados en la octava etapa del Tour de Francia que volvió a poner a Alaphilippe como líder de la general