El abogado de la familia de una de las víctimas asegura que la defensa del conductor consiste en «echar la culpa al mundo», a la mutua, al Grupo Alsa o a los neurólogos «y mañana echarán la culta al empedrado de la calzada»
La Fiscalía pide una pena de cuatro años de prisión, seis de retirada del carné de conducir y otros seis de inhabilitación para ejercer la profesión de conductor, así como el pago de indemnizaciones por más de 674.000 euros