Fue un ídolo en Vélez, en el Las Palmas y en el Dépor, pero la llegada de Tristán empezó a ensombrecer a una estrella que ahora se apaga lentamente en el Mallorca.
El conjunto celeste muesta su carácter defensivo hasta ganando, la rentabilización de sus goles lo indica pues lleva siete de sus catorce triunfos con un solo tanto de margen.