La declaración de la ría como zona sensible deberá mantenerse al menos cuatro años
El vertido de los fangos procedentes de las estaciones depuradoras queda totalmente vedado La declaración de la ría de Pontevedra como zona sensible deberá mantenerse al menos en los próximos cuatro años. Éste es el plazo previsto en el decreto ley que traspuso a la legislación española la directiva europea que creó la figura de las zonas sensibles a comienzos de la pasada década. Además de exigir severos controles sobre los vertidos urbanos que llegan a la ría, la declaración implica la prohibición total de arrojar a la misma los fangos de las depuradoras o de otras procedencias. La normativa obliga igualmente a vigilar el proceso con análisis de alta precisión y con un número de muestras tasado.
A. CASTROVERDE