España es el cuarto país de la Unión Europea con el precio del gasóleo de automoción más alto en relación al salario mínimo Los luxemburgueses gastan en llenar el depósito de un coche diésel con capacidad para cincuenta litros unas 7.177 pesetas, 1.202 más de lo que les cuesta a los españoles. Pese a la diferencia, el bolsillo de los primeros ni lo nota porque el desembolso significa el 3,23% del salario mínimo del país, mientras que en el Estado español ese porcentaje se multiplica hasta el 7,38%. España es el cuarto país de la UE con el gasóleo de automoción más caro en relación al sueldo mínimo. De todas formas, hay que tener en cuenta que, de los quince estados comunitarios, sólo ocho tienen una ley que establece un sueldo mínimo interprofesional.
MARÍA CEDRÓN