La fiscalía entró en el caso Sugasa para pedir un informe tras un año de instrucción
El ministerio público quiere que los técnicos de la Confederación Hidrográfica del Norte concreten si ha habido contaminación Tras un año de mutismo, sin la más mínima intervención y sin acudir a una sola declaración, la fiscalía de Ourense se ha dejado ver en el caso Sugasa. Con la instrucción prácticamente finalizada, con miles de folios en las diligencias, la fiscalía se ha limitado a pedir una valoración por parte de dos técnicos de la Confederación Hidrográfica para determinar el alcance de la supuesta contaminación que la actividad de Sugasa provocó, a raíz de la acumulación de animales muertos y su destrucción en las instalaciones de Canedo con motivo de la crisis de las vacas locas. Reclama, además, que se termine de foliar la causa.