Carlos González, propietario del restaurante Galloufa de Carril Muchas cosas cambiaron en el Galloufa en los últimos años. Cambió la decoración, la clientela, los precios... por cambiar, cambió hasta de propietario cuando hace cinco años se hizo con las riendas del negocio Carlos González, hijo de uno de los antiguos socios. Pero la esencia del restaurante, que está los fogones, allí donde se cuece todo, es la misma, porque el cocinero, como siempre, sigue siendo su padre, José González; el producto, lo mejor de la ría, y la preparación, la tradicional. «La nueva cocina aquí no tiene futuro», asegura Carlos González, que algo sabe del negocio por tradición y por dedicación. Aunque reconoce que los productos de la ría casi no necesitan preparación, el Galloufa ofrece otros platos en los que sí importa la firma del cocinero.