Julio César Fernández renuncia después de que se conociese que estaba condenado por agredir a un empleado y que tiene un expediente abierto por Instituciones Penitenciarias
La pensadora escandalizó a la opinión pública cuando, tras cubrir para «The New Yorker» el juicio de Adolf Eichmann, publicó un tratado en el que retrató al acusado como una persona normal, no como un demonio, fruto de su tiempo