El jefe estuvo también en Viveiro. Pagaba comisiones a mulas para pasar la droga por el aeropuerto de Islandia. La Policía Nacional, Europol y Eurojust le decomisaron 100 kilos de cocaína.
El padre había emigrado de joven a Alemania y se murió de covid en el 2020 y solo vio dos veces a su hijo, que residía en la ciudad gallega. Los implicados ocultaron a un notario su existencia.
La mujer se cayó en el gimnasio y fue llevada en ambulancia a un hospital pero el seguro quiso endosarle una factura de 4.853 euros al Sergas, que rehusó a hacerse cargo. El asunto acabó en juicio.
El paciente pagó de su bolsillo una cirugía con el robot Da Vinci en una clínica privada que le costó 21.900 euros y que tendrá que asumir él mismo porque, según la Justicia gallega, no esperó a escuchar la propuesta de tratamiento de los médicos de la sanidad pública