La lucha contra la violencia de género fue uno de los aspectos más destacados en los actos celebrados en la provincia ourensana Locos, dementes, sordomudos y la mujer casada. Todos en el mismo saco de la ley, que aún recién estrenada la democracia les impedía dar su consentimiento en los contratos. Desde entonces «algo» se ha avanzado. Sobre el papel, hombres y mujeres equilibran fuerzas. La realidad inclina poderosamente la balanza hacia el lado masculino. Ayer, una vez más, El Día de la Mujer Trabajadora quiso exponer una situación de desigualdad donde la violencia género adoptó un triste protagonismo. Toda iniciativa es poca para concienciar a la sociedad y los alumnos del instituto de As Lagoas tomaron buen anota de ello.
REDACCIÓN