Comba Torre, como decenas de pasajeros, tiene que coger los billetes con un mes de antelación para asegurarse un sitio. Ella puede hacerlo porque es profesora y sus horarios son fijos. Pero hay otros muchos que no
Ya no vivimos los tiempos salvajes en que viajaban sobre el techo del bus con la compañía de un par de gallinas y un feixe de grelos, pero en algunos trayectos gallegos hay que ser aún hoy un buen equilibrista para llegar sano y salvo al destino.
En varios concellos como Vilagarcía y A Illa ya se han comenzado a instalar las luces, pero estas no serán encendidas hasta la primera semana de diciembre