En 1981, el monfortino Luis Conde llegó a Vilagarcía para jugar al baloncesto. Veintisiete años después, sus tres hijos también se dedican a este deporte
Buen bailarín y mejor amigo, Luis encarna la mitad de la historia centenaria del Club de Regatas de Vilagarcía, al que llegó de botones y abandonó como toda una institución