Las autoridades canadienses argumentan motivos científicos como las bajas temperaturas y el tiempo que pasó desde el hundimiento para dar por «desaparecidos en el mar» a la tripulación restante
Uno de los tripulantes desaparecidos del barco es un vecino de Marín que hace 22 años sobrevivió a un naufragio en el que fallecieron todos sus compañeros
Coincidió con la primera marea de Juan Enrique Padín, en 1983, tras colisionar con un barco marroquí y ser rescatados por un buque-hospital que navegaba cerca
Daniel, de 41 años, Edwin y Dieguito se enrolaron juntos. Sus familias, repartidas entre Galicia y Perú, lloran sus vidas, pero también la situación en la que se quedan sus mujeres e hijos
Mario Rial, marinero de Cangas que faenó en Terranova, recuerda el mal tiempo, el frío que congela la calefacción y los hasta tres kilómetros de cable que hay que largar con el arrastre como dificultades añadidas a su trabajo
Fernando González llamó a su mujer poco antes del naufragio para contarle las duras condiciones climatológicas que sufrían; esperaba jubilarse tras dos mareas
Poco a poco se van conociendo las identidades de quienes iban a bordo del barco que naufragó en Terranova y sus historias. La mayoría tienen hijos pequeños y alguno, como Samuel, aún no había podido conocer a su último bebé