«Estamos destrozados», señaló el deportista, mientras él y sus familiares trataban de saber algo sobre Edemon, que vivía en Pontevedra, tiene unos 45 años y dos hijos pequeños
Las olas en la zona donde se desarrolla la búsqueda y rescate del barco gallego superan los cuatro metros de altura y la visibilidad es prácticamente nula