La aplicación conquista a los usuarios prometiéndole el oro y el moro. Cuando pican, les sucribe a un servicio de mensajería de pago y les despluma sin piedad
«Es sorprendente que el WhatsApp se emplee en un nivel inadmisible para para controlar qué hace la joven, qué lleva puesto, en donde está...», ha denunciado hoy José Julio Fernández
Los participantes en el estudio han asegurado que les gusta intercambiar imágenes, vídeos y memes porque les permite comunicarse sin necesidad de utilizar el lenguaje escrito, que les genera más dificultades
Aunque, en principio, son gratuitas, el consumo de datos del móvil que se produce durante su desarrollo no. Y lo mismo sucede con las videollamadas de Facebook Messenger