La mayoría de los entornos urbanos de Galicia no se han adaptado al crecimiento de las áreas metropolitanas y reclaman ampliaciones o nuevas arterias para evitar los atascos
Los retrasos por tener que redactar otro proyecto hacen inviable que reciba fondos de la Unión Europea y su construcción empezará después que las de Vigo, Santiago, Ourense y Pontevedra