Propietarios particulares se enfrentan otra primavera más a su obligación de desbrozar los terrenos por el riesgo de incendio; las multas a infractores van de los 1.000 a los 10.000 euros
La Xunta advierte que el fenómeno avanza y reclama una reforma legal integral para acabar con la incongruencia de que esté más penado robar un móvil que usurpar una vivienda