El Barcelona tuvo, en los primeros minutos, auténticos problemas para hacer su juego y hacer circular el balón frente a un equipo ucraniano que cerraba bien sus líneas y tenía algún hombre siempre encima de Xavi Hernández, el cerebro de la escuadra azulgrana.
Dice que sus apellidos comunes lo ayudan a pasar desapercibido; asume que el error va implícito en la profesión; y tiene muy superado el miedo escénico
Con ocho dianas, solo Di Natale del Udinese italiano le aguanta el ritmo al atacante español del Liverpool, máximo anotador de las grandes ligas europeas