Madrid permitirá circular a todos los coches, pero no aparcar en el centro
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La prohibición de acceder a la urbe a los vehículos impares se saldó ayer sin incidentes
30 dic 2016 . Actualizado a las 08:15 h.No fue el caos que algunos vaticinaron, pero sí se produjeron importantes retenciones en las entradas a la ciudad. Más allá no podían pasar. Fue el pago que tuvieron que saldar los automovilistas madrileños en el primer día de su historia en el que solo se permitía la circulación a los vehículos impares, una polémica medida adoptada por el Ayuntamiento para tratar de reducir los altos niveles de contaminación que se registran en la capital y que se saldó con la colaboración de la mayor parte de la ciudadanía. De hecho, salvo algunos despistados, fueron pocos los conductores con matrícula par los que intentaron acceder al centro, al interior del anillo delimitado por la M-30. Atravesar la barrera suponía una multa de 90 euros, al igual que estacionar en el núcleo de la urbe. Las autoridades municipales evitaron ayer dar datos sobre las sanciones impuestas, pero se filtró que por la mañana solo habían sido algo más de 200 los infractores. Muy pocos.
El respiro que se dio al sucio aire de la capital ha permitido que el gobierno municipal decidiese aligerar las medidas, de tal modo que al menos hoy y mañana del escenario 3 del jueves se pasará al 2, lo que significa que podrán circular todos los vehículos por el centro. Pero los niveles de polución siguen altos y por muy poco no se superó el límite que conllevaría una acción más drástica. De este modo, hoy continuarán las restricciones de aparcamiento, que estará vedado en el centro de nueve de la mañana a nueve de la noche en las plazas de servicio de estacionamiento regulado (SER), lo que en Galicia equivale a las zonas azul y verde. En la M-30 tampoco se podrá circular a más de 70 kilómetros por hora, cuando el límite habitual es de 90.
Operación retorno
El Ayuntamiento de Madrid estima que la intensidad del tráfico se redujo ayer un 15,8 %, entre las seis y diez de la mañana, en el centro de la ciudad con respecto a un día equivalente del pasado año, mientras que en relación al jueves pasado la disminución se incrementó a un 32 %.
Sobre lo que ocurrirá el domingo 1 de enero, que coincide con la operación retorno, la concejal de Movilidad y Medio Ambiente, Inés Sabanés, eludió pronunciarse, ya que las mediciones de la contaminación se toman día a día. Pero es muy probable que no se decrete la circulación alterna por los perjuicios que podría suponer a los conductores que regresan a sus domicilios.
Desde el PP, su portavoz en el Ayuntamiento, Esperanza Aguirre, censuró que el equipo de Manuela Carmena restringiese ayer el tráfico, cuando todas las estaciones que miden la contaminación atmosférica estaban en verde, salvo dos que se encontraban en amarillo. Destacó que tanto el día 27 como el 28 los niveles de polución fueron menores que los de otras capitales europeas, por lo que pidió que se eliminasen las medidas previstas para hoy. Los ecologistas, por contra, celebraron la prohibición, aunque piden acciones sostenidas a lo largo del año, como el fomento del transporte público, que eviten llegar a este escenario.
París cambiará el modelo para impedir solo el tráfico a los más contaminantes
Madrid es la primera ciudad española que se ha visto obligada a restringir el tráfico a la mitad del parque automovilístico para reducir los altos niveles de contaminación, pero no ha sido la única europea que ha tenido que recurrir a este extremo. Lo han hecho París en varias ocasiones, la última recientemente, y también urbes italianas como Roma o Milán. Pero donde acciones de este tipo tienen una mayor tradición es en las megaúrbes latinoamericanas, asediadas por la polución.
Existen, sin embargo, alternativas. De hecho, la discriminación de los vehículos en pares e impares está siendo reemplazada por otros modelos en las capitales europeas, donde sus responsables han comprobado que no es más que una solución puntual.
París, que este año ha puesto en marcha las restricciones por matrículas hasta en tres ocasiones, a partir de enero utilizará unas pegatinas que catalogan al vehículo según sus emisiones. Esta iniciativa es factible en el caso de Madrid, donde la mayoría de los propietarios de vehículos ya han recibido etiquetas para identificar sus coches, distintivos que está haciendo llegar a los vehículos de las grandes capitales la Dirección General de Tráfico (DGT). Esto significaría que el acceso al centro se vería limitado a los automóviles más contaminantes, como son los de más de diez años y los diésel.
«Paso imprescindible»
Para José Luis García, responsable de cambio climático y energía de Greenpeace, la restricción al tráfico en Madrid «fue un primer paso imprescindible, porque estamos en una situación realmente preocupante». Es una medida «enmarcada en el compromiso alcanzado entre Greenpeace y doce capitales españolas para reducir a la mitad las emisiones causadas por el tráfico en el 2030», dijo.
A juicio de este experto, la restricción adoptada por el equipo de la alcaldesa Manuela Carmena en base a las matrículas es «un poco a lo bruto», dado que «reduce a la mitad la circulación, pero no tiene en cuenta qué tipo de vehículos son» los que circulan. Por ello indicó que, con las etiquetas que distribuye la DGT, «les corresponde a los ayuntamientos decidir quién circula en función de las características del vehículo». Aboga por un mayor uso de vehículos eléctricos.