Albergues, pisos vacacionales y casas rurales comen terreno a los hoteles

S.D.M. REDACCIÓN

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Jose Manuel Casal

El último informe del Sita detecta que la oferta de plazas crece gracias a las nuevas modalidades de alojamientos. El gasto por viajero y día bajó en la recta final de 2016

21 feb 2017 . Actualizado a las 05:00 h.

Albergues, viviendas vacacionales y apartamentos concentran la apertura de nuevos alojamientos dentro del sector turístico. Ni siquiera los duros años de la crisis desanimaron a los emprendedores asturianos, que ven en los viajes una oportunidad de negocio. Lo que sí ha cambiado es el mercado en el que se invierte. El Principado tiene registrados menos hoteles que en 2013. Las pensiones y los establecimientos de menos estrellas han sido, fundamentalmente, los que se han evaporado. Los establecimientos rurales han aumentado pero muy poco. A cambio, nuevas modalidades florecen. En cuatro años, la región cuenta con 124 alojamientos más que suman un total de 1.655 plazas más que entonces. Resto por saber cómo evolucionará en 2017, al incorporarse una nueva modalidad, la de los polémicos alquileres turísticos.

Así consta en el último informe publicado esta misma semana por el Sistema de Información Turística de Asturias (Sita) que analiza el sector más allá de los datos de usuarios y pernoctaciones que ofrece el Instituto Nacional de Estadística. Este boletín del Sita corresponde al último cuatrimestre de 2016 y representa el cierre del ejercicio, con datos a 31 de diciembre. Al margen de lo que ocurre con la oferta, este trabaja ha detectado un descenso del gasto por viajeros y día, un indicador que interesa especialmente a los profesionales, ya que es básico para la rentabilidad. Cada cliente desembolsó, de media, en la recta final del año, 82,77 euros al día, esto supone el nivel más bajo en tres años. El alojamiento se lleva alrededor del 40% de este exiguo presupuesto.

La oferta de plazas

El Principado cuenta en la actualidad con 3.467 alojamientos turísticos, sumadas todas las modalidades. La oferta más amplia la sostiene el sector rural, con 1.832 negocios, entre casas de aldea, hoteles y apartamentos. Justo detrás aparece la hotelería con 778. Los de dos y tres estrellas suman más del 50% del total. Aunque el peso de albergues, viviendas vacacionales y apartamentos turísticos es aún pequeño, son los que realmente crecen. Las cifras del Sita lo demuestran. A 31 de enero de 2016, había en el Principado 84 albergues funcionando. Cuatro años antes, tan solo había 66. Las viviendas vacacionales también han registrado un fuerte incremento al pasar, en ese mismo periodo, de 299  a 431. 

Hasta aquí la cifra de negocios. Pero otro indicador a tener en cuenta es el número de plazas que comercializan. El modelo de negocio en Asturias es diferente al de los grandes centros vacacionales con gigantescos complejos que suman centenares de habitaciones. Los profesionales asturianos apuestan por magnitudes más modestas. Incluso las cadenas hoteleras no inauguran grandes hoteles. Con esta idea en mente y sabiendo del peso del turismo rural y de los apartamentos, es fácil entender que esos 3.467 negocios saquen al mercado 84.962 plazas. Con respecto a diciembre de 2013, son 1.655 más. Es decir, que todavía en la recta final de la recesión se siguió ampliando. 

Los hoteles asturianos tienen ahora menos plazas que en diciembre de 2013. Se han dejado en el camino casi 1.300 camas. El resto de modalidades, en cambio crecieron. Hay casi 700 plazas más en viviendas vacacionales, otras 500 más en albergues y alrededor de 400 más en establecimientos rurales.