Hospitales colapsados y sin medios en Idlib para atender a más de 500 heridos

Laura f. Palomo JERUSALÉN / E. LA VOZ

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MOHAMED AL-BAKOUR | afp

Médicos Sin Fronteras confirma que las víctimas presentaban claros síntomas de exposición a agentes nerviosos como el gas sarín: pupilas dilatadas, convulsiones y espuma saliendo de la boca

06 abr 2017 . Actualizado a las 07:17 h.

Jan Shijún comenzó ayer a enterrar a los muertos del ataque químico, mientras los hospitales de la provincia de Idlib no daban ayer abasto para atender a los cientos de heridos, decenas de ellos en estado crítico.

A la espera de una investigación, Médicos Sin Fronteras informó de que ocho heridos de Jan Shijún fueron atendidos en un hospital que recibe su apoyo en Bab al Hawa, cerca de la frontera turca, «con claros síntomas -pupilas dilatadas, convulsiones y espuma saliendo de la boca- de exposición a agentes nerviosos como el gas sarín». La misma conclusión a la que llegó la Organización Mundial de la Salud (OMS) tras analizar vídeos y fotos y hablar con miembros de la Asociación Médica Sirio Americana (SAMS), con personal sobre el terreno.

Munzir Khalil, jefe de Sanidad de Idlib, declaró a Al Yazira que al menos hay 557 heridos que están siendo atendidos en centros médicos y hospitales de campaña de toda la provincia. «Los primeros que llegaron al hospital fueron los integrantes de los equipos de rescate que acudieron a salvar a los heridos por el bombardeo. Como no sabían que era gas sarín, no se protegieron y se expusieron, detalló a Efe el médico internista Sajer al Daiu, en el hospital de la localidad de Saraqueb.

«Les suministramos atropina, que es un antídoto no específico, pero del cual disponemos», añadió. «A cada paciente le dimos grandes cantidades [de atropina], entre 35 y 60 ampollas, pero tardaron en reaccionar, lo que dio lugar a secuelas cerebrales, convulsiones y repercusiones en embarazadas», enumeró Al Daiu.

La versión oficial rusa es que los cazas sirios bombardearon una fabrica de armas tóxicas del Frente Al Nusra que había introducido desde Turquía. El embajador sirio en Moscú, Riad Haddad, afirmó a Interfax que «las organizaciones terroristas y aquellos que las apoyan han cometido esto para culpar al Estado sirio».

Los activistas negaron la versión de Moscú. En la zona bombardeada no existe tal arsenal, dijo Abu Mayd al Jani, de Jan Sheijun, a DPA. También la oposición siria habló de que Rusia miente. Además, en las declaraciones del Kremlin existen incongruencias, según denuncia el periodista de investigación Eliot Higgins. Por ejemplo, Rusia señaló que la fábrica de armas fue bombardeada a última hora de la mañana del martes, pero a esa hora ya circulaban imágenes de las víctimas en Internet.

En la insurgente Idlib, en el noreste del país, se congregan gran parte de los rebeldes y sus familias evacuados de otras zonas rebeldes, como Alepo o la periferia de Damasco, por el acuerdo de tregua y trasvase de población en varias partes del país.