La campaña más impactante de la DGT: «Estoy en la cárcel porque iba borracho y maté a mi amigo»

M. P. REDACCIÓN / LA VOZ

ACTUALIDAD

El testimonio de Carlos Rubio, que cumple condena en prisión por un homicidio imprudente se proyecta en varias discotecas para evitar que los jóvenes conduzcan ebrios

21 dic 2017 . Actualizado a las 07:20 h.

La Dirección General de Tráfico no se caracteriza por andarse por las ramas con sus campañas para pedir prudencia al volante. Son duras y muestran el horror de las víctimas, de sus familias, las consecuencias de todas y cada una de las imprudencias que se cometen al volante, desde un despiste, una maniobra temeraria, un adelantamiento peligroso, hablar o wasapear por el móvil o conducir ebrio o drogado. Es precisamente sobre este tema, la conducción bajo los efectos del alcohol, sobre lo que la DGT quiere hacer especial hincapié a las puertas de las Navidades, una época de muchos desplazamientos y la mayoría de ellos a zonas de ocio nocturno. Tráfico echa mano de un testimonio real, el de Carlos Rubio, un joven que cumple condena por ser el causante de un accidente cuando conducía borracho en el que murió su amigo y él lo perdió todo. «Me llamo Carlos Rubio, tengo 30 años y llevo dos años, un mes y quince días en la cárcel», explica ante cientos de jóvenes en una discoteca abarrotada, provocando el silencio y caras muy serias. «Maté a mi amigo, Juan Antonio, dejé a una persona gravemente herida en el hospital, casi pierdo una pierna, perdí el trabajo, perdí a mi mujer», prosigue el testimonio de Carlos, con una franqueza que casi hiela la sangre a quien lo escucha. «El alcohol hizo que fuese más deprisa de lo normal, me salí en una curva y me di contra otro coche de frente», explica. «Indemnizaciones para toda la vida», añade refiriéndose a las que tendrá que pagar. 

«Piensas que eso no te puede pasar a ti, piensas que controlas, que solo son un par de copas, pero sí, te puede pasar a ti también, si bebes y coges el coche, cuando salgas de este local, te puede pasar lo mismo a ti. Si esto sirve para salvar tu vida o la de otra persona, habrá merecido la pena», termina su relato. 

La iniciativa se inició el pasado fin de semana con una acción -que ha quedado materializada en un vídeo-, denominada El Apagón, y que se desarrolló en dos salas de fiesta: Cocoa, en Mataró (Barcelona) y Ghetto, en Las Rozas (Madrid). De forma simultánea, ambas apagaron sus luces para proyectar en una pantalla el mensaje de Carlos, que desde la cárcel se dirigía a cámara para relatar su historia, según recoge Europa Press. Esto forma parte de una campaña que también se llevará a cabo en redes sociales bajo el hashtag #sumatuluz. 

La campaña llega a punto de finalizar un año en el que parece que se ha dado un paso atrás en cuanto al aumento de víctimas mortales en accidentes de tráfico, que a finales de octubre ya superaban las 1.000, lo que colocaba al 2017 como el peor año desde el 2010. Además, los últimos datos del Instituto Nacional de Toxicología y Ciencias Forenses revelaba  que el 20 % de los conductores fallecidos en la carretera habían dado consumido antes drogas y alcohol.