El Gobierno adoptará «todo tipo de decisiones» para impedir que Puigdemont sea investido desde Bruselas

Soraya Sáenz de Santamaría ha asegurado hoy que el expresidente de la Generalitat «ha llegado al final del trayecto» y que «no va a ser president»


Madrid

La vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, ha asegurado hoy que Carles Puigdemont «ha llegado al final del trayecto» y «no va a ser presidente de la Generalitat».

Sáenz de Santamaría, en una entrevista en la COPE, ha confiado en que el nuevo presidente del Parlament, Roger Torrent, inicie su mandato respetando el marco legal y le ha advertido de que Puigdemont sólo podría ser elegido «con una flagrante vulneración de la ley» porque es «imposible» que pueda ser investido desde Bruselas.

Una posibilidad ante la que el Gobierno ha garantizado que adoptaría «todo tipo de decisiones» para impedirlo.

«Puigdemont ha llegado al final del trayecto. Puede adoptar decisiones poco racionales, pero no puede ser presidente de la Generalitat. Y lo sabe, lo saben los suyos y lo sabe el independentismo», ha recalcado.

Y en esa línea, ha insistido: «Puede dedicarse a la propaganda e intentar mantener ese mito que se autoconstruye, pero no va a ser presidente de la Generalitat, y si pensara en Cataluña y hasta en el independentismo, daría un paso atrás».

Tras insistir en que el acto de presentación de un programa de gobierno ante el Parlament es «personal, indelegable e intransferible», ha recalcado que el Ejecutivo está preparado para hacer que Puigdemont responda ante la Justicia.

Ante la posibilidad de que se presentara en el Parlament para intentar ser investido, la vicepresidenta ha recordado que «ese ciudadano tiene una orden de busca y captura» y está convencida de que las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado actuarían en consecuencia.

Sáenz de Santamaría ha remitido a los hechos tras las elección de Torrent como presidente del Parlament para saber si puede suponer un cambio de actitud respecto a lo ocurrido en la legislatura anterior.

Por eso cree que hay que esperar para saber si en sus próximas decisiones va a respetar la legalidad, el Reglamento de la Cámara y la Constitución.

«A partir de ahí empezaremos a juzgar. Obras son amores. Le creeremos en el cambio cuando tome decisiones legales y respetuosas con los derechos de todos los catalanes», ha apostillado.

Por ello ha confiado en que no empiece su mandato al frente del Parlament «haciendo lo mismo que Forcadell, violentando las normas».

Saénz de Santamaría ha asegurado no entender la decisión de Ciudadanos de no prestar un diputado al PP para que tenga grupo propio en el Parlament y ha subrayado que «esto no es una carrera por quién es el primero en el constitucionalismo, sino para que el constitucionalismo en Cataluña sea el primero».

Por eso cree que debe permitírsele que tenga más voces, facilitar la labor de un «aliado» y no limitar su capacidad, por ejemplo, en la presentación de iniciativas.

«Lo tendrán que explicar el señor Albert Rivera y la señora Inés Arrimadas a sus votantes (...) Cuantos más soldados seamos en la defensa de la Constitución, más posibilidades tendremos de ganar», ha añadido.

La vicepresidenta ha reiterado que el artículo 155 de la Constitución estará en vigor hasta que tome posesión un nuevo Govern y no es suficiente la investidura.

«Es necesario que, físicamente, el nuevo presidente de la Generalitat asuma ese cargo», ha añadido Sáenz de Santamaría, quien ha recordado que quien debe traspasar ese mandato es el Gobierno central.

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Cristian reino

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Cataluña recuperó ayer una cierta normalidad institucional con la constitución de la Cámara catalana, la elección del nuevo presidente del Parlamento autonómico y la votación de la Mesa. Las fuerzas secesionistas revalidaron la mayoría absoluta el 21D y ayer empezaron a aplicar el resultado: eligieron a Roger Torrent (Esquerra) como nuevo presidente del Parlamento autonómico, con los votos de Junts per Catalunya, ERC y la CUP, y conformaron una Mesa con mayoría secesionista, como hasta ahora, lo que les da vía libre para hacer y deshacer a su antojo.

Junts per Catalunya y Esquerra cumplieron ayer la primera parte del acuerdo suscrito el día anterior, que les permite controlar los órganos de gobierno del Parlamento para afrontar la parte complicada del pacto, que consiste en investir a Carles Puigdemont, extremo que a día de hoy nadie sabe cómo se podrá hacer. Aunque esa será otra batalla, pues aunque Junts per Catalunya da por hecho que los republicanos darán apoyo a la elección telemática del presidente de la Generalitat, en ERC insisten en que lo que es imprescindible es que haya un Gobierno.

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