Usted ponga el café, que yo traigo la taza

Los londinenses empiezan a llevar sus propios envases para evitar el plástico


Londres

Cuando pasan de las siete de la tarde y la mayoría de las cafeterías en Londres cierran sus puertas, la imagen que más impacta son grandes bolsas de basura llenas de vasos de plástico y también de envases de comida. En una ciudad marcada por las prisas, cada comida y bebida es vendida de forma individual y en muchos casos para llevar.

Las cadenas de cafeterías, comida rápida y sándwiches para llevar, como Starbucks, anuncian ahora que dejarán de usar pajitas de plástico en el año 2020 y empiezan a cobrar cinco peniques adicionales en todo el Reino Unido por cada envase. Trata así de concienciar a sus clientes de que lleven su propio vaso reutilizable o pidan una taza de cerámica.

La medida se produce después de una exitosa prueba durante tres meses en Londres, tras los cuales, el número de clientes que ya llevan su propio recipiente aumentó un 126 %.

Los fondos recaudados en esta iniciativa se destinarán a apoyar los esfuerzos de reciclaje y sostenibilidad de Hubbub, una organización benéfica ambiental con la que el gigante del café ha colaborado en el proyecto. «Vimos resultados alentadores con esta prueba y lo que nos llamó la atención fue la respuesta positiva que tuvimos de nuestros empleados y clientes, que continúan presionándonos para innovar y encontrar formas de reducir los desperdicios», explicó Martin Brok, presidente de Starbucks Europa, Oriente Medio y África.

A eso hay que sumar que la mayoría de los recipientes de plástico para alimentos no se pueden reciclar. Esto se debe a que la mezcla de plásticos utilizada en yogures, bandejas de comida preparada y otros envases reduce la posibilidad de reutilización. La Asociación de Gobiernos Locales expuso que solo un tercio puede ser reciclado y el resto es enviado a vertederos. Desde la Federación Británica de Plásticos defienden que las compañías necesitan un incentivo financiero para que los fabricantes usen más plásticos reciclables.

Por su parte, el mayor minorista de café del Reino Unido, Costa Coffee, anunció un plan para recuperar 500 millones de tazas de café para el año 2020. La promesa equivale a reciclar el mismo volumen de recipientes que ponen en el mercado y anima a los clientes a asegurarse de que el envase que usen sea depositado en una papelera de reciclaje estándar.

Presión social y política

Una sociedad cada vez más concienciada con el medio ambiente presiona más a las empresas y a los políticos para encontrar soluciones a los 2.500 millones de vasos desechables que acaban en la basura cada año en el Reino Unido. Si bien en la isla existen centros de reciclaje para este tipo de envase, solo una pequeña fracción de ellos termina allí, pues no es económicamente viable para las empresas de gestión de residuos llevarlas a las instalaciones adecuadas.

A eso hay que añadir que, a pesar de que a menudo se las considera reciclables, la gran mayoría de los vasos de café terminan en vertederos o se incineran, debido al forro de plástico utilizado para hacerlas impermeables.

En el Reino Unido ya existen tres plantas para reciclar los vasos desechables de café, que tienen capacidad para tratar más de 4.500 millones de envases, tal y como explica Peter Goodwin, codirector del programa de reciclaje Simply Cups. «El problema principal es que, efectivamente, el precio por tonelada para las empresas de gestión de residuos no les da suficientes ganancias», explicó Cropper, añadiendo que este es «en realidad el principal obstáculo que hay que superar para hacerlo realidad».

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