La Manada: mismo fallo y nuevas brechas

maría cedrón REDACCIÓN / LA VOZ

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El Tribunal Superior de Navarra confirma la condena de 9 años de cárcel por abuso sexual; dos votos particulares pedían 14 años por «humillación superior a la de toda violación»

06 dic 2018 . Actualizado a las 09:20 h.

No hubo consenso unánime entre los cinco miembros del tribunal (Joaquín Galve, Francisco Javier Fernández Urzainqui, Alfonso Otero Pedrouzo, Miguel Ángel Abárzuza Gil y José Antonio Álvarez Caperochipi), pero tras más de seis meses de deliberación el Tribunal Superior de Justicia de Navarra (TSJN) confirmó la sentencia de la Audiencia Provincial que condena a nueve años de cárcel para los cinco miembros de la Manada -Ángel Boza, Jesús Escudero, José Ángel Prenda, Alfonso Cabezuelo y Antonio Guerrero- por abuso sexual continuado y no violación contra una joven de 18 años. La razón es que entiende, como avanzaron fuentes de ese organismo en un comunicado, que el relato de los hechos probados de la sentencia recurrida excluye expresamente la violencia. Además, añaden, «es dudosa la concurrencia de la intimidación, necesaria para calificar aquellas acciones como agresión sexual o violación». El cambio ahora es que, a diferencia de la sentencia anterior, el TSJN entiende que hubo también un delito contra la intimidad, factor que podría incrementar la pena en otros dos años y diez meses. Por ello, ordena a la sección segunda de la Audiencia de Navarra a que dicte una nueva sentencia exclusivamente sobre ese delito. Además, a Antonio Manuel Guerrero lo ven responsable de un delito de robo con intimidación por el que deberían de imponerle dos más de cárcel y no una multa de 900 euros por hurto como había puesto la Audiencia.

La confirmación del fallo ha vuelto a generar una lluvia de críticas por parte de la clase política y de la sociedad. Esa contestación popular es «asumida» por los propios miembros del tribunal, como reconoció el presidente del TSJN, Joaquín Galve, uno de los dos magistrados discrepantes con la resolución. Con todo, llamó a respetar la resolución judicial, «guste o no guste». Aunque la llamada al respeto fue lanzada por otras muchas voces, la reforma del Código Penal para aclarar mejor la calificación de los delitos sexuales vuelve a estar en boca de todos como ya lo hizo el pasado mes de abril.

Voto discrepante

Prueba de que la línea que separa en estos momentos el abuso de la agresión sexual es el voto discrepante emitido por dos de los cinco jueces que componen el tribunal encargado de revisar el fallo en el TSJN. Joaquín Galve y Miguel Ángel Abárzuza suscribieron un voto particular al entender que los sevillanos habían ido más allá, cruzando esa línea roja que marca el límite entre ambos delitos.