Casado y Rivera acusan a Sánchez de traicionar y humillar a los españoles

El socialista Lambán tacha de pusilánime al presidente frente al «cáncer» secesionista


MAdrid / La Voz

Los líderes del PP, Pablo Casado, y de Ciudadanos, Albert Rivera, elevaron este viernes el tono de sus críticas al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, por lo que consideran cesiones a las nacionalistas a costa de la humillación de los españoles con una reunión bilateral entre el Gobierno y la Generalitat. Casado llegó a afirmar que se trata «un acto de traición a España» con el que, según dijo, el Ejecutivo trata de disfrazar mediante apelaciones al diálogo lo que constituye el inició de «la ruptura de la soberanía nacional». El líder popular reprochó a Sánchez que se prestara a ser recibido por el presidente catalán, Joaquim Torra, «como a un dirigente extranjero» y «con liturgia bilateral y la humillación de una foto que parecía la de cumbre entre dos países».

Pero Casado no se quedó en las críticas. El PP registró ayer en el Congreso una petición de comparecencia urgente del jefe del Ejecutivo para que dé cuenta «de lo que está haciendo con España a oscuras, con Torra». El comunicado conjunto firmado por el Gobierno y la Generalitat fue tachado de «repugnante» por el líder de los populares, para quien ese documento supone «un reconocimiento de que se ha optado por la traición a la nación española, oculta en una supuesta negociación de competencias bilaterales entre dos órganos administrativos que no son equivalentes».

Feijoo rechaza «privilegios»

Casado aseguró que lo que se negocia en el Consejo de Ministros es «que Cataluña se convierta en un territorio sin ley». «Después de lo de este jueves, el centro de mando del independentismo catalán ya está en el palacio de la Moncloa», afirmó. Y pidió por ello una aplicación del artículo 155 de la Constitución «que incluya al Gobierno». Algo que, según explicó, equivale a la convocatoria inmediata de elecciones generales. El presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijoo, denunció también la «connivencia» de Pedro Sánchez con Joaquim Torra, alertó contra los «privilegios» al independentismo y acusó al presidente del Gobierno de haber «roto su palabra con los españoles» para mantenerla con los independentistas, nacionalistas y con Podemos.

El presidente de Ciudadanos, Albert Rivera, consideró también «inaceptable» que el presidente del Gobierno de España «claudique ante el independentismo». Calificó el de ayer como «un día triste» porque «Torra ha decidido que hay que secuestrar a Cataluña» y él es el «inductor» de esa estrategia. «No es normal que la capital de Cataluña y otras ciudades estén bloqueadas porque un gobernante ha dicho que hay que hacerlo», señaló Rivera, que definió la reunión entre Sánchez y Torra como «la imagen de la claudicación» y acusó al líder del PSOE de haber «humillado al pueblo español». Le pidió por ello que «si no está dispuesto a aplicar la Constitución» que «convoque elecciones ya y que deje que otros apliquemos la Constitución». «Él llega y se va; pero los catalanes tienen que aguantar a Torra cada día», concluyó Rivera.

Pero las críticas a Sánchez llegaron también de miembros del PSOE. El más claro fue el presidente de Aragón, Javier Lambán, quien aseguró que ya ha transmitido al presidente del Gobierno que no admite «transacciones con el separatismo». «Frente a cánceres como el del separatismo catalán, se combate no pactando y no teniendo avenencia con él», señaló el presidente aragonés, que calificó tanto a Pedro Sánchez como a Mariano Rajoy de «pusilánimes» por no defender la unidad de España.

Los pactos con Torra dejan aislado a Sánchez

Gonzalo Bareño

El Gobierno admite que retiró del comunicado firmado con la Generalitat, por las exigencias de los independentistas, la alusión a que cualquier solución debería respetar la Constitución

La decisión del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, de celebrar un Consejo de Ministros en Barcelona va a marcar un antes y un después en la legislatura que rompe definitivamente cualquier lazo entre los partidos constitucionalistas. El jefe del Ejecutivo se juega la legislatura en Cataluña al quedarse aislado en su intención de solucionar el desafío independentista por la vía del diálogo y mediante sucesivas concesiones a los secesionistas. La principal, reconocida este viernes por el propio Gobierno, fue la de retirar la mención expresa a que cualquier «respuesta democrática» debería darse en el marco de la Constitución que figuraba en el texto inicial del comunicado que se firmó tras la reunión entre Sánchez y el presidente catalán, Joaquim Torra. Fue este quien exigió que no hubiera alusión a la Carta Magna. Y el Gobierno accedió a que se hablara solo de que la solución al «conflicto» debe decidirse en el marco de la «seguridad jurídica».

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