El petróleo muerde el bolsillo

La ofensiva de Trump para ahogar al régimen iraní tira del crudo, en máximos en seis meses, y encarece los carburantes, también en precios récords de medio año


La Voz

Trump abre la boca y desboca los precios del petróleo. El presidente estadounidense ha vuelto a tirar de beligerancia y, en su intento de ahogar al régimen iraní, prohibirá la compra de crudo de ese país del golfo a partir de mayo. La sola amenaza de ese embargo ha disparado las cotizaciones internacionales del oro negro en las últimas semanas y el barril de brent, el de referencia en Europa, se vende a su precio más alto de los últimos seis meses. No superaba los 70 dólares desde octubre pasado, cuando tocó techo anual. Ahora es un 24 % más caro que en diciembre, aunque todavía no ha alcanzado la cota de abril del 2018, como se puede comprobar en la tabla anexa.

El encarecimiento del petróleo tiene su réplica en las tarifas de los carburantes de automoción, entre otros productos. Como se ve en la tabla que acompaña esta información, están también en máximos desde octubre, sobre todo la gasolina, que ahora está un 11,5 % más cara que en diciembre pasado. El gasoil, un 7,6 %. Con respecto a hace un año, el precio medio del primer combustible está un 5,4 % más alto; y el del segundo, un 4,9.

John Wetherell, profesor de EAE Business School, que hace unos meses dirigió un informe sobre el petróleo como variable de la economía mundial, opina que la escalada de precios por la crisis con Irán será efímera y que el mercado pronto se recuperará del susto y tenderá a estabilizarse de nuevo. Recordó que cortar las exportaciones de crudo iraní no pondrá en peligro el abastecimiento mundial pues el país de los ayatolás «supone una pequeña parte del mercado», que Arabia Saudí, Estados Unidos y Rusia ?el triunvirato petrolífero? son capaces de cubrir sin grandes dificultades.

Sobre otras amenazas que se ciernen sobre el vulnerable negocio del crudo, Wetherell avisó de que hay que estar atentos a los datos de crecimiento de China, porque si el gigante asiático ralentiza el latido de su corazón ?como parece que está ocurriendo?, los precios se enfriarán. Si ocurre todo lo contrario, y aumenta la demanda de petróleo, las cotizaciones se incrementarán.

El experto estima que el barril de petróleo se estabilizará en el entorno de los 70 dólares el barril. «Es un precio con el que están cómodos Arabia Saudí, Rusia y Estados Unidos, que no quieren producir más», subraya.

La mitad de la factura, impuestos; y alrededor de un tercio, coste del producto

Con el precio final de los carburantes que pagan los consumidores al llenar el depósito ocurre algo parecido al de la factura de la luz. Que el coste real del producto es una pequeña parte del total. En el caso eléctrico, la energía consumida representa en torno a un tercio del recibo. El resto son impuestos y costes fijos del sistema que se sufragan vía factura.

Mientras, el coste de la gasolina como producto supone también un tercio del precio final, según datos de la patronal petrolífera, la AOP. El del gasoil es superior y se aproxima al 40 % del total. Son estas partes de la factura las que están influenciadas por lo que ocurra con la cotización internacional del petróleo.

Los otros conceptos que se abonan al llenar el depósito son también impuestos (el de hidrocarburos y sobre él, un IVA del 21 %). La presión fiscal sobre un litro de gasolina es del 55 %; y del 48 % para el gasoil.

Un 14 %, márgenes y costes

El 14 % restante de ese dinero que se desembolsa al repostar se lo lleva el margen de beneficio de las compañías petrolíferas y los costes de distribución. Entre estos últimos se encuentran los de construcción y mantenimiento de las estaciones de servicio, de transporte de los carburantes, de las reservas estratégicas y la aportación al Fondo Nacional de Eficiencia Energética, desde julio del 2014, detalla la patronal.

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