¿Un genocidio similar al de Ruanda en Nigeria?

Antía S. Aguado REDACCIÓN

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LUISA GONZALEZ

Los enfrentamientos entre pastores fulani y los agricultores se han agravado

22 jul 2019 . Actualizado a las 13:58 h.

Podría ocurrir un genocidio como el de Ruanda. El expresidente de Nigeria, Olusegun Obasanjo, alertaba sobre ese grave desenlace. El país africano, pese a ser una de las economías más grandes del continente, atraviesa una crítica y preocupante situación social. A la falta de seguridad y la escalada de terrorismo que sufre, se le une la creciente violencia étnica. Una lacra «contra los fulanis», espontánea o planificada, que el expresidente considera que «podría multiplicarse hasta convertirse en un genocidio como el de Ruanda».

Nigeria es un país dividido. En el norte, de mayoría musulmana, se encuentra el poder político; en el sur, de mayoría cristiana, se concentra la riqueza de la república, con las fuentes de petróleo del Delta del Níger. A ello hay que añadir que confluyen múltiples etnias. Una de ellas, los fulanis, de mayoría musulmana. Se trata de un grupo nómada de pastores que históricamente han competido por los recursos con otras etnias.

Desde hace meses, y debido a las consecuencias del cambio climático, han ocupado las tierras de los agricultores del sur, buscando un lugar para sus reses. Un hecho que ha llevado a tensiones entre ambos. Unas tensiones que, ante la inacción del Gobierno, se han ido agravando y que han desembocado en violentos enfrentamientos.

«Empezaron con el Gobierno abordando el asunto con guante de seda en lugar de con un martillo», apunta Obasanjo sobre dichos enfrentamientos. Estos enfrentamientos han derivado en múltiples secuestros, robos armados y asesinatos en todo el país. El año pasado, más de 1.500 personas perdieron la vida.

«Bola de nieve»

Todo ello lo ha hecho público a través de una carta al actual presidente, Muhammadu Buhari, según recoge Europa Press. En la misiva ha querido recalcar que «nadie puede detener el discurso del odio» si se «azuzan la desafección y la violencia. Esto será una bola de nieve hasta que esté fuera de control».

El terrorismo, y la presencia de Boko Haram, son otros de los graves problemas que existen en Nigeria. Los ataques del grupo islámico se suceden, a pesar de las afirmaciones del gobierno asegurando que se había recuperado el control. Un aspecto que Obasanjo ha recriminado al actual presidente, criticando la falta de efectividad en la lucha contra el grupo armado. Asimismo, hace públicos sus temores sobre el futuro incierto del país que podría terminar con en el abandono de este en «manos de criminales, que se sospecha que son fulanis y terroristas de Boko Haram». Un devenir preocupante para Nigeria y su entorno.

Kike Gómez, periodista conocedor de Nigeria, ha expresado su parecer sobre la alerta lanzada por Obasanjo. Asegura que «es una posibilidad remota que no obedece a la realidad». De igual modo, explica que las diferencias étnicas que sufren «se utilizan como la excusa perfecta para tapar los verdaderos intereses, que suelen ser económicos». 

Kike Gómez: «Es una posibilidad remota que no obedece a la realidad»

Con la anterior afirmación sentencia Kike Gómez, periodista español, las palabras del expresidente. Desde su perspectiva, como conocedor de Nigeria y de África, habla tanto de la alerta del genocidio como de los problemas que por los que atraviesa el país africano.

Kike Gómez

- Además del conflicto entre pastores fulani y agricultores, el Gobierno tiene otros frentes abiertos: la presencia y los ataques de Boko Haram y las milicias separatistas del Delta del Níger. ¿Hasta qué punto cree que puede llegar a producirse un genocidio? ¿O es una visión excesivamente tremendista? 

- Nigeria es un país enorme. Aún con las dificultades para llevar una vida, más o menos, digna, la población nigeriana no es una población violenta. Desde mi punto de vista, creo que el genocidio contra la población peul/fulani, u otra cualquiera, dentro de las fronteras nigerianas es una posibilidad remota que no obedece a la realidad. Entiendo la preocupación de Obasanjo por lo que les está sucediendo ahora mismo a los pastores peul/fulani, pero creo que las declaraciones son excesivamente alarmistas en lo que se refiere a su país. La población hausa-fulani del norte empieza a migrar a las ciudades --sobre todo a Lagos-- a causa de la sequía o de los ataques de Boko Haram. A su paso por el centro tienen problemas con los agricultores y al llegar a la capital, casi siempre son vistos y tratados como unos parias. Encontrar trabajo es una tarea casi imposible, no solo para ellos, y al final acaban malviviendo en la calle. Pero entre la población del sur no se respira un ambiente violento en contra de ellos, ni en contra de lo musulmán. En realidad, quienes más están sufriendo a Boko Haram son los propios hausas, musulmanes.  

 - ¿Las diferencias étnicas son tan importantes, tan grandes, como para que haya enfrentamientos de forma casi constante en el país?

- Las diferencias étnicas y religiosas están muy entremezcladas en Nigeria. En el norte musulmán, no es lo mismo ser fulani que peul o hausa, como tampoco lo es en el sur, cristiano, ser yoruba, Igbo o efik. Esas diferencias étnicas se utilizan como la excusa perfecta para tapar los verdaderos intereses que, casi siempre, suelen ser económicos. La Guerra de Biafra fue un buen ejemplo de cómo se utilizó el componente religioso y étnico para iniciar una guerra por el petróleo recién descubierto en el Delta del Níger.  

- Las autoridades de Ruanda, y de la ONU, eran conscientes de lo que iba a ocurrir de forma casi inminente. Y no se actuó. ¿Cree que Buhari comenzará a actuar a raíz de estas declaraciones? ¿Y los organismos internacionales?

 - Creo que los organismos internacionales saben de sobra y son conscientes del peligro de cualquiera de las situaciones de tensión que se dan en el mundo. Otra cosa es la capacidad para intervenir y también el esfuerzo económico y diplomático que lleva parejo.

- ¿Qué consecuencias podría traer para Nigeria, un país en vías de desarrollo, un genocidio?

- Para Nigeria, como para cualquier país, una guerra, un genocidio o cualquier acto de violencia es un retroceso. Un error y una vuelta al punto de partida. Nigeria tiene mucho, mucho por hacer, especialmente en el terreno de la educación y alfabetización del grueso de la población. Así como resolver los problemas de desempleo que puedan iluminar de alguna forma el futuro de los jóvenes

- Nigeria es un importante exportador de petróleo a países europeos. De hecho, España es el tercer país que más crudo recibe por parte de este. Teniendo en cuenta esto, ¿es más probable que la comunidad internacional tome partido para evitar el conflicto?

- El petróleo no ha sido beneficioso para Nigeria en ningún momento, excepto para unos pocos. En realidad ha sido todo lo contrario. Una maldición, un castigo. En macro, Nigeria siempre aparece entre los países africanos que más crecen económicamente. Estaría bien mirar de forma más personal para observar cómo vive la mayoría de la población y las consecuencias ecológicas y de violencia que se dan en los estados que forman el Delta del Níger a los que la comunidad internacional no ha prestado atención.  Por otro lado, en el sur del país, se producen a diario ataques a oleoductos por parte de milicias como los «Niger Delta Avengers» o «Freedom figters», que ya han tenido consecuencias directas en la economía del país y por ende en las empresas que operan allí --principalmente europeas-- y la comunidad internacional tampoco ha movido un dedo.