Casado propone activar la Ley de Seguridad Nacional y Rivera insiste con el 155
17 oct 2019 . Actualizado a las 10:04 h.«La única esperanza de los grupos violentos es que cometamos errores. Nos quieren exaltados y divididos. Y nos deben encontrar como exige la gravedad del momento: firmes, serenos y unidos». Pedro Sánchez garantizó ayer que no entrará al trapo de las «provocaciones» de los «radicales» independentistas en Cataluña, y que su respuesta se «modulará» conforme a lo que exija cada momento. Para ello, a finales de la pasada semana constituyó «un comité preventivo» formado por representantes de los distintos departamentos del Consejo de Ministros que a diario elevan una información detallada a presidencia.
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El titular del Ejecutivo incidió en la importancia de encontrar el respaldo del resto de fuerzas políticas, y lo encontró en Casado y Rivera, que no solo le mostraron su apoyo para responder al último brote de desobediencia del desafío secesionista en Cataluña, sino que le invitaron a actuar de inmediato para poner fin a los altercados que se registran en Cataluña desde que se hizo pública la sentencia que condena a los líderes del 1-O por sedición.
Iglesias es el único que se desmarca y rompe la unidad de las cuatro grandes fuerzas políticas Casado le pidió que aplicase la Ley de Seguridad Nacional, para «que Torra no esté en la cadena de mando» de los Mossos, y que trasladase al presidente de la Generalitat un requerimiento para que cumpla con el orden constitucional, un requisito previo a la aplicación del 155. Rivera fue un paso más allá al considerar la Ley de Seguridad Nacional «insuficiente» y exigió la aplicación inmediata de este artículo de la Constitución: «Hay que cesar a Torra para recuperar el control y la convivencia en Cataluña», dijo sobre una situación que calificó como de «emergencia nacional» en la que «la gente está pasando miedo» mientras el titular de la Generalitat «corta carreteras».
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Por el momento, Sánchez no considera oportuno proceder a la utilización de alguna de estas dos herramientas legales, al entender que con ello solo conseguiría echar más gasolina al fuego.
Buena coordinación policial
El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, le garantiza que la coordinación entre Mossos y Policía Nacional está siendo excelente, por lo que no tendría sentido la unificación de los dos cuerpos policiales bajo un mando único. Tampoco cree que la sangre haya llegado al río para desempolvar el 155 que hace dos años aplicó Rajoy con su apoyo, cuando todavía era jefe de la oposición.
Como ocurrió entonces tras la declaración de independencia del Parlamento catalán, el secretario general de Podemos, Pablo Iglesias, fue ayer el único líder de los cuatro grandes partidos que se desmarcó en el apoyo al presidente del Gobierno, trasladándole a Sánchez que no cuenten con él: «El Código Penal y el 155 no van a servir», dijo el líder de la formación morada a la conclusión de su encuentro en la Moncloa. Iglesias reclamó «soluciones políticas» como la apertura de «una mesa de diálogo» entre partidos para explorar una salida que «no va a ser al gusto de todo el mundo», aclaró, sugiriendo la posibilidad de organizar un referendo de autodeterminación.
El presidente del Gobierno asegura que no caerá en las «provocaciones» de los radicales Casado brindó su respaldo al Gobierno, pero eso no quita que saliese del encuentro de ayer «preocupado» y con la impresión de que «la imprevisión ha sobrepasado a Pedro Sánchez». Desde el Gobierno niegan la mayor y garantizan que «todo está previsto». Por si acaso, Interior incrementará la presencia de la Policía Nacional en Cataluña con 300 agentes más para garantizar la seguridad durante las manifestaciones de este fin de semana. El líder del PP sugirió ayer una intervención de las cuentas de la Generalitat mediante la Ley de Estabilidad Presupuestaria para cerciorarse que la plataforma Tsunami Democrático no percibe un euro del Gobierno catalán.
La Fiscalía espera a conocer los atestados de los agentes para decidir si actúa
F. B.
La Fiscalía no pierde ojo de lo que acontece estos días en Cataluña desde que se conoce la sentencia del Supremo que condena por sedición a los líderes del 1-O, aunque por el momento no ha acordado la apertura de diligencias de investigación al respecto.
Hasta ahora, los incidentes están siendo investigados por las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado y, a la vista del contenido de los atestados, decidirá si cabe abrir esas diligencias. La actuación inmediata del Ministerio Fiscal es lo que solicitó ayer Pablo Casado a la conclusión de su encuentro en la Moncloa con Pedro Sánchez, al entender que las declaraciones y los actos del presidente de la Generalitat, Quim Torra, y del presidente del Parlamento catalán, Roger Torrent, son más que suficientes para actuar.
Vox y el estado de excepción
El que se quedó fuera de esas reuniones bilaterales de ayer en la Moncloa fue el líder de Vox, Santiago Abascal, cuya formación pidió en el Congreso que se inicien los trámites para la declaración del estado de excepción en Cataluña, al entender que ni la Ley de Seguridad Nacional ni el 155 son «suficientes», según declaró la secretaria general del grupo en la Cámara Baja, Macarena Olona. Vox convocó para este sábado una manifestación en Madrid «para defender la unidad de España». En el Parlamento asturiano solicitó que los CDR catalanes se incluyeran en la lista de organizaciones terroristas.