El debate a 7 en TVE fue lo más visto del día con 2,5 millones de espectadores

Manuel Varela Fariña
M.Varela REDACCIÓN / LA VOZ

ACTUALIDAD

Javier Lizón | efe

Cataluña y el bloqueo acaparan el primer debate electoral, en el que los partidos midieron sus fuerzas antes del careo entre candidatos

02 nov 2019 . Actualizado a las 14:12 h.

El debate de anoche en TVE entre los portavoces de los siete principales grupos parlamentarios del Congreso fue el programa más visto del día de todas las cadenas, con 2,5 millones de espectadores y un 17,7 % de cuota de pantalla. Según ha informado este sábado RTVE y recoge Efe, hasta 7,2 millones de personas vieron en algún momento el primer debate de la campaña electoral emitido por La1 y el Canal 24 Horas, que logró el minuto de oro a las 22:37 horas, con 2.599.000 espectadores y una cuota de pantalla del 16,8 %.

Las cuatro áreas planteadas por TVE temblaron al inicio del primer debate televisivo cuando todo empezó a girar en torno a la mayor preocupación de los siete portavoces: la crisis en Cataluña. Las representantes de PP y Ciudadanos, Álvarez de Toledo e Inés Arrimadas, unieron sus fuerzas al inicio del programa insistiendo a su homóloga socialista, Adriana Lastra, con la pregunta de cuántas naciones cree que conviven en España. La portavoz del PSOE rehuyó la respuesta, con el propio presentador, el gallego Xabier Fortes, pidiendo que todos los dardos no apuntasen en la misma dirección.

Gabriel Rufián, todavía instalado en el discurso moderado que adoptó desde la retirada del histórico Joan Tardá, acusó a Javier Espinosa de los Monteros, de Vox, de «querer que 2,5 millones de personas dejen de existir en Cataluña», en referencia al proceso soberanista. El primer representante de Vox recordó al inicio del debate que no se le iba a dejar hablar sobre inmigración ilegal y defendió desregular la economía.

Irene Montero, de menos a más aunque ensombrecida ante el resto de contertulios, acusó a Lastra de que el PSOE no hace lo que promete cuando llega al Gobierno y mantuvo un tenso encuentro con Álvarez de Toledo a cuenta del «no es no» y la violencia machista —al que se unió también Rufián. El debate también sirvió para intercambair reproches por el bloqueo político y para reafirmar lo que los partidos llevan reiterando desde hace meses. El lunes, turno para los candidatos al Gobierno.

Y, en medio de los siete, Aitor Esteban (PNV), sin interlocutores. La única mención a Galicia fue suya, de refilón. La otra la hizo el presentador. Y lo hizo para pedir «sentidiño.